Ensayo sobre el arte de la mano
Existe una gran diversidad de expresiones generadas por el hombre simulando una idea surgida en determinados momentos, se interpretan por diversas formas, estilos y sentidos de comunicación con la sociedad, y existe una finalidad de entendimiento generado para la comprensión de la gente. Todo esto se resume en un simple, y complejo también, medio generador de expresión, la mano.
“La mano es la herramienta principal de trabajo para el permiso de la creación a la existencia”
Es una parte del cuerpo humano unida a la extremidad del antebrazo y que comprende desde la muñeca hasta la punta de los dedos. El esqueleto de esta se prolonga desde la muñeca, incluyendo los huesos de la palma y los dedos. Los huesos de la palma, cinco metacarpianos, son huesos largos cuyas extremidades superiores tocan la muñeca y, por otra parte inferior, cuatro de ellos tocan los huesos de los dedos (falanges). El quinto (el más exterior) se extiende hasta el pulgar. Las falanges son catorce en total, tres por cada dedo, menos el dedo gordo que sólo tiene dos. Las primeras falanges son las más largas y su longitud va disminuyendo a medida que se aproximan a la extremidad del dedo. Los huesos de los extremos de los dedos o terceras falanges tienen una superficie a la que se sujetan las uñas. Si cerramos la mano en forma de puño y examinamos los nudillos, podremos ver con relativa facilidad la articulación de todos estos huesecillos. El abanico de movimientos que pueden realizar estos huesos es amplio: los dedos pueden separarse y cerrarse de nuevo, y curvearse sobre sí mismos. El pulgar posee una mayor variedad de movimientos que el resto (con él podemos tocar las yemas de todos los demás). En lo que se refiere a la habilidad para coger objetos, el pulgar también sobresale frente a los otros. Su musculatura no sólo confiere mayor movimiento y fuerza, sino que al mismo tiempo permite que la mano realice tareas más delicadas.
Con la mano podemos obtener una diversidad de espacios, formas y expresiones diferentes, como por ejemplo: En el sentido espacial, podemos obtener una zona totalmente abierta y amplia cuando tenemos todas las articulaciones de los dedos bien tensados; otra totalmente cerrada y reducida cuando cerramos la mano en forma de puño; una o varias áreas circulares limitados por leves articulaciones de las falanges; o un espacio alargado y amplio con la unión de los cinco dedos en un punto referencial. En el sentido morfológico, el dedo pulgar alejado del índice, medular, anular y meñique, estos cuatro juntos, en forma de “L”; los cinco dedos juntos con una pequeña elevación sostenida por el dedo medular, parecido a un triángulo isósceles; o los cuatro dedos separados pero elevados sobre una superficie con la punta de las yemas creando siluetas circulares. Y por último, el medio expresivo, con el dedo anular levantado y los demás en forma de puño presenta una ofensa o desprecio hacia algo determinado; el dedo pulgar levantado y los demás nuevamente en forma de puño representa a un apoyo moral; o los dedos meñique e índice levantados, con el medular y anular cerrados sujetado por el gordo, simulando a un género musical, rock. Pues, mediante este breve análisis podemos observar la gran cantidad utilitaria que nos presenta la mano.
“La mano hace de arte al hombre”
Cuando hablamos de arte, englobamos todas la que las componen para el entendimiento de la esencia que presenta: Pintura, escultura, arquitectura, teatro, literatura, música y cine. Cuando todas estas son unidas o vinculadas, se crea una atmósfera artística, cual apasiona al hombre. Dentro de ellas, el motivo existente del cual podemos apreciar desde las creaciones más antiguas es gracias a las manos aplicadas que intervinieron en dichas manifestaciones. Cada uno de estos medios de expresión artístico tienen relación alguna que los une, como dos imanes de polos opuestos.
La mano nos vincula a muchas cosas, nos permite sostener, sujetar, tomar, llevar, pedir, saludar, abrazar, escribir, pintar, esculpir, dibujar, prácticamente todas las acciones realizadas por el hombre, siempre estará presente, aunque su presencia se pierda en la discreción. Un factor importante para conocer la personalidad, aunque parezca no muy primordial, las máximas obras o retratos tomados hacen referencia principalmente a su rostro incluyendo la pose de sus manos, para así entender la sensación a la que se quiere interpretar.
Existen casos especiales de los que presentan deformidades o simplemente no tienen manos, en ese caso buscan otro medio de ayuda, como es el caso de un guitarrista que toca la guitarra con sus pies, articulando cada uno de sus dedos de acuerdo a cada cuerda haciéndola vibrar, emulando y haciendo el trabajo correspondiente a la mano. Metafóricamente hablando, esta está presente también.
En sí, el trabajo de la mano siempre existió, existe y existirá, tomando como base referencial desde los inicios de la humanidad, podemos ver como son plasmadas las imágenes de la prehistoria en el arte rupestre, que materiales crearon para defenderse y construir sus viviendas, o las necesidades alimentarias requeridas para la sobrevivencia, nuevamente su presencia en la historia de la humanidad está presente.
“El sentido de la mano es infinito”
Podemos estar realizando un montón de análisis de acuerdo a las funcionalidades que nos presente la mano, pero simplemente podemos quedarnos con la idea de que ella es una parte elemental como herramienta vital del hombre, aquello que nos permite llevar a nuestra realidad todos nuestros imaginarios almacenados en nuestra cabeza, crear símbolos de acuerdo a las acciones de la gente, crear el arte requerido por el hombre, formar parte de interpretación y estética en diversos géneros musicales, construir edificios para la creación de ciudades, un mundo sin fin de posibilidades que desconoce el límite al que puede llegar, partiendo de los hallazgos que la historia nos mostró y nos llevó a formar parte de esta nueva generación de civilización que anda constantemente superándose en todo momento. Es utópico pensar que dejaremos de crear en algún momento por tener la tonta creencia de que “todo ya está hecho”, sin embargo desconocemos nuestras capacidades verdaderas que tenemos con nuestras herramientas naturales. Desde la antigüedad hasta nuestro tiempos, los grandes pensadores redundaron mucho tiempo en el conocimiento absoluto del ser humano, elaborando tesis, análisis químicos y físicos, concepciones lógicas matemáticas, críticas al razonamiento para tratar de comprender al ser humano, llegando a un punto irónico, dentro de toda la información concebida en todo el tiempo transcurrido, de que no sabemos nada sobre el sentido verdadero de la vida, “solo sé que nada se”, una frase socrática que define la imposibilidad de llegar a una absoluta sabiduría. La gran variedad diversa en la que vivimos, es la que anda complicando las cosas, todas esas manifestaciones surgidas alteran en distintos momentos a la sociedad por la sociedad misma, hace virar en direcciones diferentes constantemente, perdiendo la ruta que podría ser el camino ideal de llevar, pero no tendría un sentido de vida especial, aquel secreto que tardamos en encontrarlo, esa idea de búsqueda hasta los últimos días, dan esa esencia de saber y haber podido vivir para llegar a un ser eterno que trasciende generaciones en la historia, influenciando, incentivando o ayudando dentro de todas las cosas realizadas, para otro período renovado en otra etapa evolutiva de la civilización. Pero mientras tanto, un pensamiento unamuniano, “burlémonos de la vida”, cojamos un vaso de cerveza y brindemos que nuestras manos nos brindarán felicidad.